¿Por qué siempre viajo con maletas baratas?

Ya son varios años los que llevo viajando a lo largo y ancho del mundo y con un poco de suerte si la economía me lo permite y la salud me respeta lo seguiré haciendo por muchos años más. En todo este tiempo me he dado cuenta en que cosas merece la pena gastar dinero y en cuales no. En el grupo de "lo que merece gastar dinero" sin duda sitúo el calzado, los pantalones (el resto de ropa no, soy así de rarito) y el teléfono móvil, incluyendo una tarjeta SIM del lugar en el que me encuentro, siempre que sea una estancia superior a unos días.



En la sección del "mejor barato" incluyo el resto de ropa, los alojamientos (siempre que no sea un estercolero) y por supuesto las maletas ¿Y porqué las maletas? Pues porque las maletas baratas cumplen su función igual de bien que las caras: guardar cosas, esencialmente ropa, y evitar que se desparramen.

Es cierto que hay maletas caras más resistentes, pero igualmente pueden romperse cuando son lanzadas por los gorilones que trabajan en los aeropuertos o cuando queda en el fondo de una montaña de otras maletas. Pero es que cuando en un vuelo te la rompen, la compañía te paga un dinero. Y ese dinero nada tiene que ver en si te has gastado 300 euros en la maleta o si te has gastado 100. Con el dinero que te dan de compensación te las tienes que apañar para comprarte otra maleta, y si las nuevas opciones son más caras hay que pagar la diferencia, con lo cual acabas gastando dinero sólo en sustituir maletas.

Una buena opción, pues no necesariamente comprar algo barato significa que sea comprar algo malo es recurrir a fabricantes nacionales con quizás menos "glamour" y que gastan menos en publicidad pero que tienen años de experiencia y se dedican al sector, como por ejemplo Gabol. Suelen tener precios ajustados y aguantan bien la vida guerrera que les doy.



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